Solicitud de incapacidad
permanente y temporal en Toledo

¿Necesitas contactar con expertos para obtener alguna de las prestaciones económicas disponibles por incapacidad? En RAMÉ estamos comprometidos con todos nuestros clientes, pero nuestro compromiso va aún más allá en el caso de las personas que sufren enfermedades graves o incapacitantes.

Queremos acompañarte en el proceso de solicitud de incapacidad permanente para conseguir que se reconozca tu condición (o la de tu familiar) y así otorgarte el derecho a cobrar una prestación que se ha diseñado especialmente para situaciones como la tuya.

Hasta lograr por fin la prestación, debemos seguir un proceso y presentar los documentos necesarios. Después, habrá que permanecer muy atentos a la resolución que emita la Seguridad Social, en la que quedará determinado el grado de incapacidad y la cuantía de la pensión que te corresponde.

Cuenta con nosotros y te ayudaremos a conseguir la cuantía máxima en tu pensión de incapacidad.

Pasos para solicitar una incapacidad permanente

La solicitud de incapacidad permanente reconoce la ausencia irreversible de capacidad para trabajar por parte de alguien que sufre una enfermedad o una discapacidad. A través de este proceso administrativo, se busca obtener el respaldo legal necesario para acceder a una protección social y unos beneficios económicos determinados.

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El primer paso de todos está claro: identificar y recopilar toda la documentación que exige la ley. Entre otros documentos, nos referimos como los más importantes al historial clínico completo, al parte administrativo del accidente laboral o enfermedad profesional y al certificado de empresa que especifica los salarios percibidos durante el año anterior.

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Una vez reunida la documentación, hay que completar correctamente cada uno de los campos del modelo de solicitud de incapacidad, que se obtiene a través de la Seguridad Social.

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Con el formulario rellenado y el resto de la documentación recopilada, se debe presentar la solicitud en un centro de atención e información provincial del INSS. Puedes solicitar cita previa para entregar tú mismo la solicitud, presentarla online si dispones de certificados electrónicos o bien dejar este y el resto de trámites en nuestras manos para tu tranquilidad.

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En este momento comienza la fase de instrucción del proceso y es posible que el INSS nos solicite documentación adicional o más pruebas médicas para evaluar tu solicitud.

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Posteriormente, el Equipo de Valoración de Incapacidades o el Tribunal Médico emiten un dictamen de propuesta basado en los documentos que hemos aportado.

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A partir de este dictamen, el INSS emite una resolución en la que concede o deniega la incapacidad permanente, así como el grado de incapacidad y la cuantía de la pensión correspondiente, que varía según el grado que te concedan y tus circunstancias personales.

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Por supuesto, si no estás de acuerdo con el grado de incapacidad que te han otorgado, tienes derecho a interponer una reclamación administrativa. Incluso podemos ayudarte a presentar una reclamación judicial si aun así no obtienes el resultado esperado.

Documentación
necesaria

Para solicitar la incapacidad permanente en Toledo es imprescindible que hagas acopio de los siguientes documentos (como mínimo):

Documento Nacional de Identidad (DNI) del solicitante o de su representante legal.
Historial clínico que respalde la enfermedad común o profesional o la discapacidad.
Certificado del Registro Civil en casos de abortos o fallecimientos durante el parto.
Parte administrativo del accidente laboral o de la enfermedad profesional, si corresponde.
Certificado de la empresa que especifique los salarios percibidos en el año inmediatamente anterior al actual.

Tabla de enfermedades para obtener la incapacidad

La incapacidad permanente absoluta es uno de los grados de incapacidad que existen en la actualidad. En él se considera que la persona está totalmente incapacitada para realizar cualquier tipo de trabajo. Para determinar si una enfermedad o discapacidad cumple con los requisitos para derivar en una incapacidad permanente absoluta, se recurre a la tabla de enfermedades de la Seguridad Social.

Se trata de una tabla en la que se enumeran una serie de enfermedades y condiciones médicas que se consideran incapacitantes y que pueden dar lugar a la concesión de la incapacidad permanente absoluta. Algunas de estas enfermedades son:

Enfermedades neurológicas graves, como esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o enfermedad de Parkinson en etapa avanzada.

Enfermedades cardiovasculares graves, como insuficiencia cardiaca crónica, cardiopatía isquémica severa o enfermedad arterial periférica avanzada.

Enfermedades respiratorias crónicas con limitación funcional severa, como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en estado avanzado o fibrosis pulmonar idiopática grave.

Enfermedades renales crónicas en etapa terminal, que requieren diálisis o trasplante renal.

Enfermedades oncológicas en fase terminal, como cáncer de pulmón en etapa avanzada o leucemia grave.

Ten en cuenta que estos son solo algunos ejemplos de las enfermedades contempladas en la tabla de incapacidades. El Tribunal Médico siempre evalúa de forma individual y tiene en cuenta diversos factores, especialmente el grado de limitación funcional, el impacto en la vida diaria y la capacidad laboral de cada solicitante.

Así que no te preocupes si tu enfermedad o discapacidad no está especificada en la tabla: esto no significa que no puedas obtener la incapacidad permanente absoluta. Ten paciencia, rodéate de expertos que defiendan bien tu caso y espera una evaluación médica completa para que se tengan en cuenta todos los informes y pruebas médicas relevantes y útiles para determinar si cumples o no los requisitos.

Requisitos fundamentales para obtener
la tarjeta de incapacidad permanente

Evaluación médica: es indispensable que te sometas a una evaluación médica exhaustiva para determinar tu grado de incapacidad. Esta evaluación la lleva a cabo el Equipo de Valoración de Incapacidades o el Tribunal Médico, siempre basándose en los informes médicos y pruebas correspondientes.

Incapacidad para trabajar: demostraremos que tu enfermedad o discapacidad te impide completamente desempeñar cualquier tipo de trabajo. Para ello, presentaremos los informes médicos y pruebas que así lo respalden.

Pérdida de capacidad funcional: además de la incapacidad para trabajar, también hay que demostrar una disminución significativa de la capacidad funcional. ¿Qué quiere decir esto? Pues que la enfermedad o discapacidad limita de manera considerable tus actividades diarias y tu autonomía personal o la de tu familiar.

Período mínimo de cotización: finalmente, el solicitante tiene que haber cotizado un determinado período de tiempo a la Seguridad Social, que varía según la edad pero que como mínimo está establecido en los 15 años de cotización.

Como ves, el paso clave de reunir la documentación y las pruebas médicas oportunas puede marcar el rumbo del procedimiento. Aumenta tus posibilidades de lograr el reconocimiento de incapacidad permanente total dejando tu caso en manos de verdaderos especialistas en el asunto.